El fichaje de Gelson de Martins: un negocio muy arriesgado para el Atlético de Madrid.

12 SEP 2018

Derecho Deportivo

Sergio Barrasa Anton


Este artículo tratará sobre las consecuencias negativas que el Club Atlético de Madrid SA puede sufrir tras fichar, como agente libre, al jugador portugués Gelson Martins. El caso es muy interesante desde el punto de vista jurídico y deportivo: el club de origen del jugador, el Sporting de Portugal, recibe una serie de comunicaciones oficiales de algunos de sus mejores jugadores para, de forma unilateral, extinguir anticipadamente sus contratos como futbolistas del Sporting Club. Dichas comunicaciones extintivas se basaron en una serie de infracciones de las obligaciones del club como empleador, justificación necesaria para romper los contratos tanto desde el punto de vista del derecho contractual laboral portugués como para evitar, o al menos, intentarlo, incurrir en problemas con la regulación de la FIFA. En esta tesitura, a principios del mercado de transferencias, aparecen varios jugadores, de gran valor deportivo y económico que se ponen en el mercado como supuestos “agentes libres”. Hablamos de Bas Dost, William Carvalho, Bruno Fernandez, Rui Patricio, Daniel Podence y el propio Gelson Martins.

Sin embargo, no siempre es oro todo lo que reluce. Estas “rupturas contractuales amparadas en una justa causa previa” son muy discutibles, especialmente en este caso. Por ello, pese a que los medios de comunicación empezaron a relacionar a estos jugadores con varios equipos (entre ellos, muchos de la LALIGA) como auténticas gangas, la realidad es que de este grupo, la mayoría, no han terminado saliendo como agentes libres. Por ejemplo, William Carvalho se fue al Real Betis Balompié por unos 25 millones de euros, o Bas Dost, que acabó renovando por 3 años más con el Sporting de Portugal. El único que ha actuado como agente libre es Gelson Martins, que acabó firmando por el Club Atlético de Madrid sin que su club de origen haya recibido nada a cambio.

Centrándonos en el caso del extremo portugués, el equipo colchonero ha firmado a un excelente jugador, muy cotizado, sin pagar traspaso. En esta operación se ha podido ahorrar decenas, varias, de millones de euros (especialmente tal y como se ha comportado el mercado de verano de transferencias de 2018). Pero esta operación no es negocio magnífico, porque conlleva un riesgo enorme: tanto deportivo, como económico. Para entenderlo, tenemos que diferenciar dos perspectivas: el derecho laboral portugués y la reglamentación FIFA, pues en este caso, son las normas que hay que tener en consideración.

Desde el punto de vista laboral, y sin entrar a valorar ni el fondo del asunto ni las peculiaridades del derecho portugués, los jugadores del Sporting Club de Portugal se han basado en los artículos 11 y 12 de la Lei 54/2017, que disciplina o regime jurídico do contrato de trabalho deportivo, sobre los deberes del empleador. En particular, consideran que se ha vulnerado el derecho a la integridad moral y física de los jugadores (más allá de lo permitido por la práctica deportiva), y que se les ha provocado acaso laboral prohibido. Citan también como apoyo de sus pretensiones el artículo 12 del Convenio Colectivo del fútbol profesional portugués de 28 de febrero de 2017 (por haber incumplido el club, según los deportistas, sus obligaciones de proporcionar unas condiciones de trabajo idóneas) y, finalmente, alegan también que se han incumplidos los artículos 29, 126, 127 y, muy especialmente, el 394 del Código do Trabalho. Esta última norma es la que establece el derecho a resolver el contrato de trabajo por el trabajador por incumplimiento de las obligaciones del empresario (tendría su equivalente en nuestro derecho en el artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores, aunque las causas y motivos son diferentes).

En este caso, y con amparo este artículo 394 del Código do Trabalho y en el art. 23 del Convenio Colectivo del fútbol profesional portugués, Gelson Martins extingue su contrato de forma justificada (curiosamente, concepto que existe tanto en la regulación laboral portuguesa como en la normativa contractual FIFA). Pues bien, ahora será un órgano judicial portugués quien, en primera y ulteriores instancias, tendrá que valorar si los hechos que se han invocado para romper el contrato del extremo portugués son de entidad suficiente para romper su contrato con el Sporting Club de Portugal. Y es que los conceptos citados son vagos y difusos, y precisan de una valoración jurídica en este caso (no así el 50.1b del Código de Trabajo español, por el contrario). En definitiva, serán los órganos judiciales los que van a decidir si el jugador, de verdad, era un agente libre, o si rompió su contrato de forma ilegal. Y si la ruptura de Martins no fue legal, tendrá que indemnizar al Sporting Club de Portugal con los daños y perjuicios generados a la entidad (fácilmente justificable la pérdida del importe del traspaso, teniendo como referencia muy sencilla el importe de las ofertas ofrecidas y rechazadas por el Sporting en los meses recientes a la ruptura). Es decir, el jugador puede encontrarse con una pérdida millonaria si los órganos judiciales de Portugal no aceptan como justificada su ruptura contractual.

¿Quedaría todo ahí? ¿Corre algún riesgo el Club Atlético de Madrid? Pues sí. Independientemente de si hay acordado con el jugador cubrir el riesgo anterior, es decir, hacerse cargo de una eventual indemnización por ruptura contractual (no hay ningún obstáculo legal para un pacto de este tipo y no sería la primera vez que se produce en el mundo del fútbol), además, el caso puede llevarse ente los órganos disciplinarios de la FIFA, en concreto, la Cámara de Resolución de Disputas. Y en aplicación de los artículos 13, 14 y 17 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de jugadores se pueden sancionar, en términos deportivos, tanto al jugador como a su club de destino. Y es que se presume que el club de destino, en una situación así, indujo al jugador a romper su contrato con el club de origen. En este caso, podría haber una suspensión deportiva de entre 4 y 6 meses para Gelson Martins si el contrato se rompió dentro del período contractual protegido (3 años en este caso) y el Club Atlético de Madrid podría ser sancionado, de nuevo, con la prohibición de inscribir jugadores en 2 ventanas de transferencias completas y consecutivas. Aunque también en este caso el Atlético de Madrid se podría jugar una indemnización económica: FIFA puede condenar al club y al jugador a pagar una indemnización al Sporting de Portugal. Si esta indemnización ya ha sido fijada y pagada en Portugal, no habrá mayores consecuencias. Pero en el caso contrario, puede decretarla la FIFA y exigirla, de forma solidaria, tanto a Martins como al Atlético de Madrid.

Precisamente por todas las implicaciones y riesgos que tiene esta situación es por lo que todos los jugadores del Sporting Club de Portugal optaron, finalmente, por llegar a un acuerdo con su club. Sólo Gelson Martins ha optado por salir del Sporting como agente libre. Asumiendo tanto él, como su club de destino, un importante riesgo económico y deportivo. Si ha sido una decisión acertada o no…el tiempo lo dirá. Dadas las circunstancias, no se puede descartar incluso que el caso se cierre por un acuerdo futuro durante el desarrollo de las diversas instancias y litigios.

 

Gerardo Siguero Muñoz.

Sergio Barrasa Antón.

CODE ABOGADOS. Derecho Mercantil y Deportivo.