Intermediarios en el fútbol: nueva oleada de cambios.

27 DIC 2018

Derecho Deportivo

Gerardo Siguero Muñoz

gsiguero@codeabogados.com

Escribimos este artículo para comentar algunos de los cambios que el “Task Force” de UEFA (compuesto por representantes de FIFPRO, UEFA, ECA, representantes de algunas federaciones nacionales, entre otros expertos) está planteando y trabajando de cara a modificar lo que, consideran, es otro aspecto del fútbol profesional que debe ser revisado una vez más. Cambio de criterio normativo que contrasta precisamente con la última política de la propia FIFA, que desreguló esta materia en el pasado más reciente. En pocos años el paradigma ha cambiado completamente, FIFA and UEFA considera que el mercado de intermediarios está teniendo una enorme incidencia en el fútbol profesional y debe ser regulado de nuevo, aunque en sentido diferente. Auténtico giro coperniquiano en materia regulatoria.

Los trabajos se están realizado en reuniones de grupo y con una programación temporal muy minuciosa. Hay un calendario muy bien estructurado que incluye, en momentos concretos y medidos, reuniones con representes de los propios agentes e intermediarios para obtener ideas y feed back sobre las propuestas e hipótesis regulatorias. La intención de FIFA es tener el nuevo texto terminado para que se publique y entre en vigor en junio de 2019, fecha en que vence el mando de Infantino.

Vamos a comentar algunas de estas propuestas, las más interesantes y novedosas, todavía, en fase embrionaria. Mucho puede cambiar todavía porque hay detalles que pulir e incluso modelos por los que decantarse. Pero nos parece sumamente interesante adelantar por donde van los tiros, al menos, a diciembre de 2018:

1º) Creación de una “Clearing House” o “Cámara de Compensación”: con el objetivo principal de centralizar y simplificar los pagos realizados en cada transferencia. Éste iniciativa no se podrá implementar hasta primavera de 2020, y se sustentaría en los recursos tecnológicos del TMS, especialmente, a nivel local.

2º) Crear un nuevo marco operativo: volver a un sistema de registro de intermediarios, obligar a hacer públicos los contratos y todas sus condiciones (prohibir la confidencialidad por motivos de transparencia), aumentar el rigor para evitar la generación de conflictos de interés, vincular el cobro de honorarios de los intermediados a la duración del propio contrato deportivo, reforzar el cumplimiento de los deberes contractuales de los implicados (incluidos clubs y jugadores para con los pagos de las comisiones y honorarios de los intermediarios) y, algo muy novedoso, instaurar un sistema arbitral de resolución de disputas. Todo, con una vocación temporal limitada, pues el grupo de expertos considera que la normativa debería revisarse cada 2/3 años.

3º) Reforzar los sistemas y métodos normativos para hacer efectivas las obligaciones de pago derivadas del mecanismo de solidaridad y de los derechos de formación: el “Task Force” asegura que más de la mitad de estas cantidades no llega a los equipos y clubs acreedores. Se plantean incluso 2 modelos diferentes: uno, que mezcle ambas instituciones en una única del 6% con un 1% extra para un fondo FIFA específico de nueva creación, eliminando así los pagos a los “clubs de tránsito” del jugador (es decir, este modelo prima más la institución del mecanismo de solidaridad que los derechos por formación de jugadores, por motivos de política regulatoria); y otro modelo menos reformista donde se mantengan ambas instituciones separadas y donde se aumente el pago de los derechos de formación conforme el jugador vaya incorporándose a equipos de mayor categoría, y a la inversa (reduciendo estos derecho si el jugador va descendiendo de categoría deportiva), flexibilizando en ambos casos los rankings para establecer estas categorías.

4º) Nuevo marco de cesiones contractuales: prohibir las “cesiones puente”, limitar las cesiones a períodos de este 6-8 meses, restringir el número de cesiones posibles a 3 (tanto para prestar como para recibir en préstamo, salvo para jugadores canteranos por debajo de los 21 años).

5º) Mayor protección a los menores (la eterna preocupación de FIFA nunca satisfecha): los objetivos son los de siempre, pero no termina de conseguirse la seguridad jurídica necesaria ni se ha establecido un sistema adecuado de protección. Las dudas son enormes, en especial, 2: ¿cómo equilibrar los derechos del menor a tener acceso a nuevas oportunidades vitales con el el objetivo de evitar su explotación deportiva? Y en el entorno de la UE, ¿cómo encajar esta regulación con el propio derecho comunitario, en particular, los derechos de libre circulación y trabajo de los ciudadanos de los estados miembros? Preguntas sin respuesta que van a seguir dando mucho que hablar. Incluso, en las instituciones jurídicas supranacionales.

6º) Revisión, por enésima vez, del número de integrantes máximo de las plantillas deportivas (25 a 28 jugadores): lo más novedoso es que se plantea que los jugadores cedidos no computen a estos efectos.

7º) Análisis de las ventas de mercado: posible limitación del número de operaciones a realizar una vez iniciada la temporada deportiva.

8º) Materia fiscal o tributaria: es una de los cambios o propuestas más novedosas, aunque el grupo de expertos todavía apenas las ha desarrollado. Por el momento, se habla de explorar la posibilidad de pagar impuestos específicos por las propias transferencias y, algo muy relevante, establecer “floor and cap on transfer fee/player´s salaries”. Tan importante nos parece, a todos los niveles, que citamos el texto literal del “Task Force”. Se está barajando la posibilidad de regular límites máximos y mínimos para al pago de salarios a los jugadores e, incluso, para el pago de honorarios por intermediación de traspasos. De salir adelante alguna de esta propuestas significaría una auténtica revolución, no sólo del mercado de traspasos, sino también, del propio sistema de competición deportiva.

Y esas son las medidas. La última, tan difusa y poco desarrollada que intuimos no saldrá adelante, tratándose más de una medida de análisis reactivo (para conocer los posturas de los stakeholders precisamente) que de un auténtico objetivo de reforma. Una especie de “globo sonda”. Sin embargo, lo que es evidente es que el fútbol profesional está en continúo cambio y evolución y que, por aquí, van a discurrir los nuevos cambios normativos.

Gerardo Siguero Muñoz.

Sergio Barrasa Antón.

CODE ABOGADOS. Derecho Mercantil y Deportivo.