La polémica de la Supercopa de España 2018: la realidad jurídica del problema.

9 JUL 2018

Derecho Deportivo

Vamos a analizar, desde el punto de vista específicamente deportivo, la situación en la que se encuentran la organización de la Supercopa de España de la temporada 2018-19. Mucho se está escribiendo sobre esta cuestión a raíz de las indecisiones del organizador de la Supercopa de España, la RFEF. Y lo vamos a hacer, como siempre, desde un punto de vista neutro y totalmente objetivo.

Lo primero que hay que hacer es corregir errores. Mucho se está escribiendo sobre la fecha prevista para la celebración de los partidos de esta competición (que es eliminatoria a doble partido). Se afirma, por los medios de comunicación, que la RFEF ha cambiado el calendario previsto, para los días 5 y 12 de agosto de 2018, en beneficio del FC BARCELONA, y en perjuicio del SEVILLA FC. Lo primero que hay que decir es que esta afirmación, sencillamente, no es verdad.

El partido de la Supercopa de España a celebrar el próximo agosto (en principio, a partido único, el 12 de agosto, según ha comunicado públicamente la RFEF) pertenece a la temporada 2018-19 según el art. 190.1c) del Reglamento General. Es el primer partido oficial en las competiciones nacionales de primer orden. Y el calendario se va a aprobar en la Asamblea de la RFFE convocada para el 23 de julio de este año. Por tanto, el calendario no se va a cambiar para beneficiar a ningún equipo. La decisión no se ha tomado y la va a tomar la RFEF, la institución competente para ello, en dicha fecha, según la normativa que regula esta materia, en particular, los arts. 5 y 29.1.b) de los Estatutos en vigor de la RFEF.

Las Bases de la Competiciones tampoco se han aprobado, lo harán vía circular de la RFEF y siguiendo un procedimiento similar. Por tanto, ninguna incorrección jurídica está teniendo lugar. Y no está habiendo cambios a favor de ningún equipo o participante (el calendario ya aprobado se podría cambiar, bien por acuerdo, convenio o autorización; e incluso también en casos de fuerza mayor de forma unilateral por la RFEF, siendo su competencia la de designar las condiciones de celebración del partido modificado, aunque todo ello de forma excepcional en virtud del art. 241 del Reglamento General). Es cierto que había unas fechas predeterminadas, pero no forman parte del calendario oficial y, por tanto, no son vinculantes. Será la RFEF, en la próxima Asamblea, la que acuerde el calendario y la forma de disputar esta competición. La decisión será perfectamente legal y legítima. Cuestión diferente es que, como siempre, cuando se toma una decisión que afecta a dos partes con distintos interesantes, la opinión o la percepción de dicha resolución difiera según la parte afectada.

Ahora bien, ¿tiene el SEVILLA FC obligación de disputar la Supercopa en las fechas que acuerde la RFFE en el calendario oficial? Y en tal caso, ¿qué sucedería si decide no participar?

La primera pregunta es fácil de responder: en este caso ambos equipos tienen el deber de participar, mediante regulación específicamente contenida en los arts. 104.1.a) y b) del Reglamento General y en la asunción del Código Disciplinario voluntariamente aceptada por ambos clubes de la RFEF.

¿Qué pasaría si el SEVILLA FC optase por no presentarse a disputar el partido? Aún existiendo este deber genérico, hay dudas de que esta conducta pudiese ser sancionable. En principio, podría sancionarse como una infracción por incomparecencia. Pero no está claro. La renuncia a participar en una competición se regula en el art. 197 del Reglamento General de la RFEF, el apartado quinto de esta norma, no contempla expresamente el deber de participar en la Supercopa de España (probablemente, por descuido; y esta competición es una competición oficial independiente, así reconocida en el propio art. 190.1.c) de esta misma norma). Sí habla de la obligación de participar en la Campeonato de España/Copa del Rey y en la fase nacional de la Copa del RFEF  (competiciones recogidas en los apartados b) y d) del citado 190). Por tanto, la ausencia expresa del deber de participar supone un argumento, bastante sólido, para eludir una sanción. No puede cometerse una infracción de incomparecencia sin un deber previo de comparecer, en buena lógica.

Por otro lado, en caso de sancionar esta incomparecencia, se aplicaría el Código Disciplinario vigente de la RFEF, que actualmente, regula esta materia. Su artículo 7.2 establece como principal general el de la tipicidad de las sanciones y podría apoyar el argumento, digamos, exculpatorio del equipo que renuncie a participar. En todo caso, vamos a comentar los efectos en el peor escenario, el sancionador:

1º) Pérdida del título.

2º) Multa de entre 3.006 € a 12.021 €.

3º) Prohibición de disputar la competición la próxima temporada.

4º) Indemnización al equipo local (en este caso, entendemos, no se daría).

Todo ello regulado en la norma 77 del Código Disciplinario de la RFFE como infracción por incomparecencia o retirada de la competición. Regulación coincidente con el derecho infractor regulado en el Reglamento General, y sin perjuicio de que las Bases de la Competición, que también tienen aprobarse todavía en la Asamblea del 23 de julio de 2018, puedan modificar en parte estas consecuencias. Por ejemplo, regulando qué sucedería con la Supercopa en estos caso, es decir, si el título se otorga al equipo no renunciante o si se sustituye al renunciante por otro equipo.

En conclusión, 3 ideas: 1) Jurídicamente, no se está favoreciendo a ningún equipo ni modificando reglamento alguna; 2) El SEVILLA FC podría negarse a jugar y, con la normativa actual, las consecuencias serían de importancia menor (aunque debería renunciar antes a dicha participación para no verse perjudicado en las bases o la normativa,  haciéndolo por escrito y públicamente, para mayor seguridad); y 3) Las consecuencias de prácticas y deportivas se pueden anticipar a nivel sancionador (con las dudas anteriores), pero la solución deportiva así como las normas y el calendario siguen pendientes de ser fijadas por el organizador del evento, la RFEF.

Ésta la es realidad. Contado de forma objetiva, resumida y para que cualquier pueda entenderlo. Gustará más o menos, pero es la realidad. Caben otros debates pues el problema es profundo y la cuestión genera mucha polémica. Pero a nivel legal, no caben otras interpretaciones.

 

Gerardo Siguero.

Derecho mercantil y deportivo.